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¿Qué es el reflujo?

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Si tu bebé regurgita mucha leche, se arquea al comer, tiene mucho hipo y llora inconsolablemente, puede ser que sufra de reflujo. La buena noticia es que suele quitarse solo alrededor de los siete meses.Otras veces el problema es que el bebé, especialmente si nació prematuramente, regurgita mucha leche. La pediatra Maura Cintas dice que son muchos los casos. “Es una situación común en los bebés”, cuenta. “Lo que implica es que regresa el contenido alimenticio, la lechita que el bebé tomó”. Si el bebé no está molesto, no es para preocuparse y suele ser sólo un problema menor, donde hay que estar dispuesto a lavar más ropa más seguido.Esto es totalmente normal… salvo que la cantidad sea excesiva (más que una cucharada), el infante esté molesto, esté afectando su respiración o realmente se trate de un vómito tipo proyectil. En ese caso, puede tratarse de reflujo gastroesofágico, un mal que afecta hasta a un 40% de los bebés según el doctor Marcos Akerman, pediatra del Joe Di Maggio Children’s Hospital en Hollywood, Florida.Lisvette Ortueta conoce de cerca el problema. A su primera hija, Zoe, se le diagnosticó reflujo. “A ella le dan muchos gases, me tira muchos buches y también como que le afecta un poquito su barriguita”, contó. Además su bebita, al igual que miles de bebés con este problema, lloraba mucho y arqueaba la espalda al comer. ” A veces es un poquito frustrante porque uno no sabe cómo aliviarlos y cómo hacer para que ellos se alimenten”, expresa Lisvette.En mi experiencia, el reflujo puede ser una verdadera tortura para el bebé y sus padres. Tu hijo puede rehusar comer ya que aprende a asociar la alimentación con dolor o al contrario, querer comer constantemente porque se siente aliviado mientras succiona (lo que es especialmente cierto en niños que son amamantados). En el caso de mi bebita, el llanto después de comer era desgarrador y la leche se le salía hasta por la nariz. Obviamente ni ella ni yo podíamos dormir y el agotamiento nos irritaba a ambas. La única posición que la aliviaba era estar sobre mi pecho mientras yo estaba en una posición reclinada hacia atrás. Varias noches logramos conciliar un par de horas de sueño en esa posición.Los médicos concuerdan en que hay ciertas medidas sencillas que dan buenos resultados. “Son lógicas; se trata de no establecer presión en la barriguita del bebé”, dice la pediatra Maura Cintas .Se trata de sacarle bien los gases al bebé haciéndolo eructar después que come “y mantenerlo en una posición semi sentadito, más bien hacia lo paradito, de manera que se evite que la leche se regrese”.La experta en nutrición Andrea Torres además sugiere:· Registrar la ingesta de leche. La sobrealimentación es causa de reflujo.· Revisar cómo se alimenta al bebé. Hay que ubicar al bebé con la cabeza más arriba que el resto de su cuerpo y evitar que trague mucho aire.· Fomentar la posición recta después de las comidas. Se sugiere la posición con cabeza elevada, ojalá en más de 30 grados.· Alimentar al bebé con menos leche en cada toma pero de manera más seguida. También conviene elevar la cabecera de la cuna, ya sea con la ayuda de cojines especiales o bloques de madera.Asimismo, el doctor Akerman aconseja dejar el pañal del bebé un poco flojo, para que no le coloque presión sobre el estómago. Otros médicos recomiendan que el bebé use el chupete (chupo, chupón, pepe) entre las comidas, para aliviarle la acidez.Pero hay veces que estos cambios no solucionan el problema y el bebé está extremadamente molesto e incluso puede dejar de aumentar de peso. Esos casos ameritan un tratamiento más agresivo. En esas situaciones también es recomendable consultar a un experto en gastroenterología pediátrica para evaluar si corresponde realizar exámenes invasivos a tu bebé. Averigua bien sobre los efectos secundarios de las medicinas que se le pueden recetar a tu bebé.
  • Juan Robles
El cuarto del bebé paso a paso

El cuarto del bebé paso a paso 0

(TODO BEBÉ).- Cuando pienses en la habitación que destinarás para tu bebé, toma en cuenta que el objetivo último va más allá de la decoración. Se trata de crear un espacio para un nuevo miembro de la familia. Te decimos paso a paso qué debes tomar en cuenta para preparar el cuarto del bebé:

Iluminación:

•Prefiere un cuarto o espacio que tenga al menos una ventana. Por cuestiones de seguridad, evita poner la cuna del lado de la ventana y considera también ubicarla de modo que no le caiga directamente la luz intensa del sol de la mañana.•

Invierte en una persiana que en cortinas. La idea es que te permita bloquear la luz intensa, por ejemplo para las horas de las siestas del bebé. Ten en cuenta que si tu bebé llegara a sufrir de cólicos, la penumbra en ciertos momentos ayudará a su relajación. Mientras tu bebé no empiece a distinguir el día de la noche, te será de gran utilidad y te liberarán de estrés.

•En general la iluminación artificial de la habitación del bebé debe ser suave y acogedora. Una buena idea es poner una lámparita o una luz de noche que sea de la intensidad apenas perfecta para que tú logres ver y maniobrar a la hora de los cambios de pañal y alimentación del bebé en medio de la noche.Paredes. Las paredes también son elementos que influyen en lograr una iluminación adecuada y una estimulación tranquilizante para tu pequeñito.

•Es más sabio recurrir a la pintura en vez del papel tapiz. El papel es poco resistente a las travesuras que estará haciendo tu chiquito en cortos meses. La pintura es más económica y no tienes que contratar un servicio necesariamente.

•Los colores claros como los pasteles son muy recomendables y ya para lograr estimular la vista de tu bebé y darle un toque divertido a su espacio puedes poner toques vibrantes en algunos de los accesorios, juguetes o ropa de cama de colores vivos.Los contrastes entre una y otra pared ayudan a crear una atmósfera y efectos de luz placenteros. Por ejemplo, podrías poner una pared más clara y la otra en el mismo tono, pero más oscurecido, o poner un color muy suave o blanco en casi toda la pared y una franja ancha abajo en otro color más oscuro, para crearle contraste.Artículos y accesorios:La estimulación visual para tu hijo será clave, ya que su habitación será su pequeño mundo mientras empieza a afinar sus destrezas para desplazarse a otros espacios. Un móvil es básico. Sólo ten en cuenta ponerlo a la altura indicada y bien atornillado como indique el fabricante, y retirarlo cuando el bebé ya logre jalar las barandas para intentar levantarse. Pensar en algo que vea arriba en su techo es excelente idea.Si tienes dotes artísticos, algo que se usa mucho y que podrías hacer tu misma, es pintar un mural. Evita muñecos de peluche pues éstos acumulan polvo y pueden representar un riesgo para niños que resultarán alérgicos o con asma.

•Muebles: Lo mejor es conseguir sólo lo necesario. Y prefiere muebles multifuncionales que puedan acompañar a tu bebé a medida que crece. Invierte mejor en éstos y no en los que usarás de manera pasajera. También si son de buena calidad podrán ser más duraderos aún y te serán de gran ayuda si planeas tener más hijos, los puedes reutilizar.Para la organización de accesorios del bebé puede resultar mejor usar canastillas o cajas forradas, en vez de costosos armarios. Puedes ponerlas en repisas. Y si optas por algún mueble con cajones revisa las puntas y de ser necesario ponle protectores plásticos de seguridad.

  • Juan Robles
¿Deben medicarse las encías de los bebés durante la dentición? No

¿Deben medicarse las encías de los bebés durante la dentición? No 0

Hay más teorías sobre la dentición y cómo “tratar” las encías irritadas de un bebé, que dientes en la boca de un niño. Una de las cosas en las que los doctores y otros profesionales de la salud concuerdan es que la dentición representa una parte normal de la infancia que puede tratarse sin recurrir a los medicamentos, ya sean con o sin receta médica.

Muchas veces, los padres, los abuelos y los encargados del cuidado mejor intencionados quieren confortar a un bebé que está pasando por la dentición untándole medicamentos potencialmente dañinos en las encías para adormecerlas, en vez de usar alternativas más seguras que no sean tóxicas.

Por eso, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) advierte a los padres de familia que los medicamentos por prescripción médica, tales como la lidocaína viscosa (en gel), no son seguros para tratar la dentición de los infantes o niños pequeños, y que algunos menores en los que se usaron dichos productos han resultado lastimados.

La FDA ya ha recomendado antes que los padres de familia y los encargados del cuidado no usen productos de benzocaína en niños menores de 2 años, excepto por consejo y bajo la supervisión de un profesional de la salud. La benzocaína —que, al igual que la lidocaína viscosa, es un anestésico local— puede encontrarse en productos de venta sin receta como Anbesol, Hurricaine, Orajel, Orajel para bebés y Orabase.

El uso de la benzocaína, ya sea líquida o en gel, para aliviar el dolor bucal y de las encías puede acarrear un padecimiento raro, pero grave —y a veces mortal— llamado metahemoglobinemia, en el cual la cantidad de oxígeno conducido por el flujo sanguíneo se reduce sobremanera. Y los niños menores de 2 años de edad parecen estar particularmente en riesgo.

Los padres tienen alternativas más seguras

En promedio, a los niños les sale un nuevo diente cada mes, desde los seis meses hasta más o menos los 3 años de edad, para un total de 20 “dientes de leche”.

Según la Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés), entre los síntomas ocasionales de la dentición están: irritabilidad moderada, fiebre baja, babeo y una ansiedad por morder algo duro.

Como la dentición tiene lugar durante un periodo de muchos cambios en la vida del bebé, con frecuencia se le achacan, erróneamente, alteraciones del sueño, disminución del apetito, congestionamiento, tos, vómito y diarrea.

Si las encías de su hijo están inflamadas y sensibles,

  • frote o masajee suavemente las encías con el dedo; y
  • • dele una mordedera o mordillo fríos, o un paño limpio, húmedo y fresco para que lo mordisquee

Enfríe la mordedera o el paño en el refrigerador por un rato, asegurándose de que estén frescos, pero no fríos como un cubo de hielo. Si está demasiado frío, puede lastimar las encías y a su hijo. La frescura conforta las encías al insensibilizar los nervios que transmiten las señales de dolor.

“El objeto frío actúa como un anestésico local muy ligero”, explica la Dra. Hari Cheryl Sachs, M.D., pediatra de la FDA. “Esto trae un gran alivio para los niños por un corto tiempo”.

Los padres de familia deben supervisar a sus hijos para que no se atraganten accidentalmente con la mordedera o el paño.

Evite los anestésicos locales

Para la dentición, evite usar anestésicos locales tales como la lidocaína viscosa o los productos para la dentición que contengan benzocaína, excepto por consejo y bajo la supervisión de un profesional de la salud.

La lidocaína viscosa es un medicamento de prescripción médica, un anestésico local administrado en la forma de un jarabe con consistencia de gel. Los doctores pueden prescribirla para los pacientes que reciben quimioterapia (tanto niños como adultos) y que no pueden comer a causa de las úlceras bucales que pueden ocurrir con dicho tratamiento. Los dentistas pueden usarla para reducir el reflejo nauseoso en los niños durante la toma de radiografías y de impresiones.

Los padres tal vez tengan lidocaína viscosa a la mano si fue prescrita para tratar a otro miembro de la familia con el fin de aliviar el dolor de padecimientos tales como las úlceras bucales o de la garganta. Pero nunca debe usarse para confortar a un bebé que está pasando por la dentición.

El Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos (ISMP, por sus siglas en inglés) —una organización sin fines de lucro y dedicada a la prevención de los errores de medicación— ha recibido informes de sobredosis de lidocaína viscosa en bebés que están pasando por la dentición. Los síntomas incluyen nerviosismo, confusión, problemas de visión, vómito, quedarse dormido con demasiada facilidad, temblores y convulsiones.

El fármaco también “puede causar dificultad para tragar y elevar el riesgo de asfixia o de inspirar la comida. Puede derivar en una toxicidad farmacológica, y afectar el corazón y el sistema nervioso”, previene el farmacéutico y presidente del ISMP, Michael R. Cohen, RPh, MS.

Se ha sabido de padres que aplican lidocaína viscosa de manera repetida si el bebé no deja de estar inquieto, dice Cohen. También se ha sabido que ponen anestésicos tópicos en forma de gel líquido en la leche de fórmula del bebé, o que incluso empapan una mordedera o un paño en ellos y luego los ponen en la boca de su bebé. No se mide qué tanto ingiere el bebé, de modo que quizás sea demasiado, advierte. Por todos estos motivos, la FDA recomienda que no se use la lidocaína viscosa para tratar el dolor relacionado con la dentición.

“La dentición es un fenómeno normal; a todos los bebés les salen los dientes”, dice el Dr. Ethan Hausman, M.D., pediatra y patólogo de la FDA. “La FDA no recomienda ningún tipo de medicamento, hierbas ni medicinas o terapias homeopáticas para tratar la dentición de los niños”.

Este artículo aparece en la página de Artículos de Salud para el Consumidor de la FDA que muestra lo más reciente de todos los productos regulados por la FDA.

  • Juan Robles